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La conformidad


Conformidad ante Juzgado de Guardia. La conformidad premiada

El Juzgado de Guardia y conforme al artículo 787 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, cuando exista conformidad entre las partes, esto es parte denunciada y ministerio Fiscal y si hubiera acusación particular también debe ser incluida, en los juicios de faltas en los que no haya intervenido abogado, será el denunciado directamente, el que pueda llegar a tal acuerdo – lo que ocurre es que no es nada recomendable que alguien que no ha conoce en profundidad las leyes, llegue a acuerdos que puede que no sean lo mejor para sus intereses-  dictará sentencia oralmente, que deberá ser documentada según establece el punto segundo del art. 789 de la LECrim. En la que se establecerá e impondrá la pena acordada a la que habrá que reducir en un tercio aunque, esto suponga imponer una pena inferior a la mínima establecida para un determinado delito. Las partes además deberán expresar su intención de no interponer recurso, pues si no se trataría de una dilación malintencionada. Y en ese momento declarará el juez la firmeza de las sentencia.

declaración de mi defendida.


declaración de mi defendida.

Llegó el momento de la declaración de mi defendida. Según iba declarando, se le saltaban las lágrimas más y más, estaba muy asustada. Contó prácticamente lo mismo que en su denuncia; que un día fue a buscarla pero que no se puso al telefonillo y que su compañera de piso le dijo que mi defendida no podía ponerse porque se había acostado ya.

También contó algo que era muy importante y era casi lo único que nos valdría para afianzar la denuncia, y me había contado a mi unos minutos antes y ella vio que yo le daba mucha importancia, se trasta de un hecho ocurrido en la puerta de la comisaría de policía cuando fue a poner la denuncia, y es que cuando se encontraba en la mencionada puerta entrevistándose con el abogado que la atendió en la asistencia en comisaría ( el compañero que me pido que le sustituyera en este juicio rápido) el acusado le insulto gravemente y la amenazo, circunstancia que pudieron ver y escuchar el abogado y el numero de la Guardia Civil que se encontraba en la puerta, motivo por el cual este agente procedió a detenerlo inmediatamente. Así discurrió su declaración, yo la
Indicaba de vez en cuando que descansara y respirara despacio, pues se encontraba en un estado de alteración muy significativo
Salimos otra vez al pasillo que no era tal sino el hall del edificio de los juzgados. Al poco tiempo avisaron de que ya traían al detenido desde calabozos para prestar declaración.
Comenzó su declaración y lo negó absolutamente todo, menos lo que le convenía (lo que es la obligación de todo acusado penalmente).
Cuando llego mi turno me centre en el incidente ocurrido en la puerta del Cuartel de la Guardia Civil, y al negarlo le pregunte como podía explicar que había un abogado y un agente de la benemérita, que aseguraban que este incidente ocurrió, el dijo que era imposible pues. tan siquiera había coincidido con la denunciante en aquel lugar, lo cual desde luego era atrevido pues con dos testimonios que podrían decir lo contrario sería muy difícil que le creyesen a el.
Poco después comenzamos el juicio rápido. El fiscal dijo que eran suficientes las diligencias de investigación realizadas, yo que se debía investigar acerca de los hechos que el acusado negaba.

Y llegó el Final del juicio rápido

El juicio rápido


Perdí el juicio rápido.

Esa fue mi sensación; que lo iba perdiendo poco a poco.
El asunto comenzó con una llamada de un compañero, que estando de guardia toco asistir a una victima de malos tratos en el ámbito familiar. Además había una testigo ! que lo había visto todo! y en  estos casos no suele hacer falta ningún testigo pues la corriente va a favor.
No podía porque esa misma mañana tenía que hacer unas gestiones con un cliente, pero a eso a el si le daba tiempo por lo que intercambiamos tareas.

A la mañana siguiente fui tempranito al Juzgado, que se encuentra en un pueblo, bonito  con historia y tradición casi tanta como la de la capital, pero ahora convertido en ciudad dormitorio.
Había que acudir pronto, pues aunque el juicio rápido estaba señalado a las 10:00, debía instruirme en el caso. Al haber un detenido no estaría nada bien que por mi culpa, esa persona pasara  un minuto de mas en el calabozo, porque el señor letrado tenga que leer la causa.
El compañero que llevaba a la parte contraria también llego a las 9:30.
Efectivamente como me había indicado el compañero al que sustituía se trataba de un asunto de malos tratos en el ámbito familiar y así lo ponía en la carpetilla de cartulina que utilizan los juzgados para organizar la documentación; en la portada decía: asunto: malos tratos en el ámbito familiar.
No había más abogados en el juzgado, un Juzgado enorme, como pocos se ven, no por otra cosa, sino porque en el centro del juzgado separando las mesas de las cinco funcionarias que allí trabajaban, el espacio era realmente amplio, lo puedo comparar con medio campo de tenis con sus pasillos de dobles, pues como digo, no había más abogados ni dentro ni fuera del Juzgado que nosotros. Tampoco había “publico” (lo llamo así porque en el único cartel que colgaba de la puerta del Juzgado indicaba: horario de atención al público: y no recuerdo bien las horas, pero me choca que a los que tienen que acudir a un juzgado se les denomine público.
Todo daba señales de que el uní o juicio que se celebraría ese día en ese juzgado era el “nuestro”. Cuando faltaban pocos minutos para las diez de la mañana apareció la parte denunciante, esto es mi defendida, acompañada de su testigo.
Tras saludarnos y preguntarle acerca de ciertos detalles, comencé a darme cuenta que el asunto no es lo que parecía. Tenía más aspecto de que acudíamos a un juicio de faltas que a un juicio rápido por acoso sexual en el trabajo o que a algo que tenga nada que ver con el ámbito familiar. Sin embargo a nada que seguí preguntando, tampoco encajaba con ello. Se trataba (el denunciado) de un compañero de trabajo con el cual había quedado tres o cuatro veces al salir de trabajar, para tomar algo, un kebak o algo similar, como ella manifestó. Pero que en el trabajo nunca le molesto (quizás algo tendría que ver que la mujer del detenido trabajaba en la misma empresa y lugar que denunciante y denunciado).
La amiga que acudía como testigo, se apresuro a indicar que su amiga, la víctima, no había mantenido ninguna relación intima con el acusado, a lo que la denunciante no desmentía ni afirmaba, aunque la mire después de que su amiga manifestare lo anterior para ver si corroboraba tal extremo, aquí debo aclarar que cuando el código penal dice: cuando la víctima sea o haya sido su esposa o hubiere estado ligado por relación de análoga naturaleza, es un concepto al que no se llega con haber quedado después de trabajar en dos o tres ocasiones a cenar en un lugar de  comida rápida, pues si fuera así este país estaría “cuajadito” de parejas. Tampoco se da la figura de acoso sexual en el trabajo por lo antes comentado, porque solo nos quedaba la falta o delito de amenazas.

Continuó con la declaración <<
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