Las Herencias

Formularios sobre herencias:

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Herencias

Aunque no lo diga explícitamente la norma, es requisito sine qua non de la pertinencia de este cauce (solicitud de división de la herencia)  la existencia de una disposición testamentaria. A su vez, y de acuerdo con el apdo. 1 de este precepto, es preciso que el reparto y liquidación no haya sido realizada judicial o extrajudicialmente de forma tempestiva -S.T.S., Sala Primera, de 20 de febrero de 1964-, debidamente justificada -S.T.S., de 19 de junio de 1950-, toda vez que el derecho de los causahabientes adolece de carácter subsidiario al del testador de hacer por sí o encomendar a contadores-partidores, albaceas u otros la partición (arts. 1057 y 1058 C.C.), sin otras limitaciones que las de no perjudicar las legítimas, sin menoscabo de que quienes se estimen perjudicados puedan ejercitar las acciones de que se crean asistidos en el cauce procedente -SS.T.S., Sala Primera, de 22 de marzo de 1899, 9 de noviembre de 1907, 15 de febrero de 1916, 31 de octubre de 1922, 3 de noviembre de 1943, 17 de octubre de 1960, 4 de noviembre de 1969, 9 de abril de 1990 (LA LEY, 1990-3, 658), entre otras-.

La LEC 1/2000 reconoce aptitud para promover este procedimiento, en principio, a los coherederos y a los legatarios de parte alícuota. El empleo de la expresión «coherederos» desvanece las incertidumbres que originaba la locución «herederos testamentarios» del art. 1038 LEC 1881 a propósito de si ostentaban dicha idoneidad los legitimarios en quienes no concurre, al propio tiempo, la calidad de legatarios de parte alícuota -por satisfacerse sus derechos de otro modo-, inclinándose la doctrina por la postura afirmativa (J.B. VALLET DE GOYTISOLO; DE CASTRO GARCÍA). La supresión del término «testamentarios» comprende de suyo a los voluntarios y a los forzosos, con la excepción representada por el art. 366, II de la 40/1991, de 30 de diciembre, de Sucesiones de Cataluña, para el cual «el derecho a la legítima no autoriza a promover el juicio de testamentaría…».

La LEC 1/2000 invierte lo que constituía regla en la LEC 1881, y en principio, no reconoce a los acreedores aptitud para interesar la división del caudal, sin perjuicio de las acciones que les asistan para la satisfacción de sus derechos. Únicamente, los que se encuentren reconocidos como tales en el testamento, o por los herederos, o los que tengan documentado su crédito en un título que tenga aparejada ejecución ex art. 517 LEC 1/2000, quienes -de acuerdo con lo previsto en el art. 1082 C.C.- podrán oponerse a la práctica de las operaciones divisorias hasta tanto se les afiance o satisfaga el importe de su crédito, con el límite temporal representado por la entrega material de los bienes a los respectivos adjudicatarios.

En todo caso, estos mismos acreedores podrán pedir la intervención del caudal hereditario (art. 792.2, en relación con el art. 791.2 LEC 1/2000). A su vez (apdo. 5), y al igual que establece el art. 1083 C.C., cualquier acreedor de algún coheredero podrá intervenir para evitar que por el modo en que se efectúe la partición ésta les pueda parar algún perjuicio.

Al igual que sucediera en el art. 1055 LEC 1881, el escrito inicial recibe la denominación de «solicitud», considerada por unos como «verdadera demanda». En contra, otros que estiman que este calificativo encuentra explicación en la naturaleza voluntaria del procedimiento.

Junto con aquélla, el solicitante ha de aportar el certificado de defunción que acredite el fallecimiento del causante, y la disposición testamentaria, cuya vigencia corrobore el Certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad, de la que resulte la calidad invocada en la petición. Si no se presentaren todos los documentos, deberá concederse al instante un plazo para la subsanación de la falta; y si, de los aportados inicialmente o luego de ser completados, resultare que el solicitante carece de idoneidad subjetiva, se rechazará la solicitud por medio de auto.

Junto con la solicitud podrá interesarse la intervención del caudal hereditario y la práctica de inventario de los bienes, diligencias a las que se accederá por el órgano jurisdiccional si concurrieren los presupuestos de la Secc. 2.ª (arts. 790 a 796).

Luego de realizadas, en su caso, dichas operaciones, o en otro caso, admitida la solicitud, el Secretario Judicial ordenará convocar a los interesados -herederos, legatarios de parte alícuota y, en su caso, al cónyuge supérstite- a una Junta que habrá de celebrarse dentro de los diez días siguientes. De acuerdo con la doctrina (MANRESA, DE LA PLAZA, DE CASTRO GARCÍA), si al promoverse estas actuaciones se solicitase el spatium deliberandi o se hubiese aceptado la herencia a beneficio de inventario, habrá de observarse lo prevenido en el art. 1014 C.C., a cuyo tenor se llamará a todos los acreedores y legatarios, y no sólo a los legatarios de parte alícuota, con los cuales se practicará necesariamente el inventario.

La citación de los interesados que estuvieren personados en juicio se entenderá con el Procurador que ostente su representación causídica. En otro caso, y si tienen domicilio conocido, los actos de comunicación se entenderán en éstos. Si se ignorase su paradero, después de practicadas las diligencias de averiguación mencionadas en el art. 156 LEC 1/2000 se efectuará la citación por edictos fijados sólo en el tablón de anuncios del órgano judicial, a menos que se solicite por el promovente la inserción de los mismos a su cargo, además, en alguno de los Boletines Oficiales o en un diario provincial o nacional (art. 164 LEC 1/2000).

La citación de los menores, incapacitados o declarados ausentes se entenderá con sus representantes legales -arts. 154.2, 181, 184, 185, 267, 271.4, 290 C.C.- si los tuvieren. En otro caso, lo mismo que si, teniéndolos, éstos tuvieren intereses incompatibles con los del representados, hasta el momento en que se les provea de defensor judicial -arts. 163 y 299.1 C.C.-, desempeñará la representación de los mismos el Ministerio Fiscal. La misma representación ejercerá respecto de los ausentes de hecho, que no se hallaren en el lugar del juicio, hasta tanto se presenten o puedan ser habidos.

Atendido el carácter potestativo y voluntario de la intervención en el procedimiento de los acreedores de los herederos, no se prevé su citación salvo en el caso de que hubieren comparecido en el procedimiento; en otro caso, se les admitirá si se personasen el día señalado para la Junta con los títulos representativos de sus créditos.