Violencia de género

NUEVO: estadísticas Violencia sobre la Mujer

Realmente el titulo, que es como se ha dado en llamar a este ilícito o mejor dicho, grupo de ilícitos penales, da pocas pistas, pues en realidad, no es cuando una persona ejerce violencia frente a otra de otro género, sino que es necesario que la víctima sea mujer. Además tampoco basta con que se trate de la violencia que ejerza un hombre sobre la mujer, pues es necesario que entre ellos exista o haya existido una relación conyugal o de afectividad similar. Se introdujo en este sentido la coletilla de ” aun sin convivencia” tras el lamentable suceso ocurrido a una trabajadora de un canal de televisión de ámbito nacional, a la que tras serle denegado en una denuncia que interpuso, la condición de víctima de violencia de género fue asesinada por su  ex novio, el motivo que dio la Juez para denegar tal condición fue que, tal y como señalaba en aquel momento el Código, no existía convivencia, por lo que, y por la alarma social que produjo el hecho, fue incluida la mencionada “aun sin convivencia”.

También es necesario que la violencia se ejerza como manifestación de la discriminación, situación de desigualdad y la relación de poder de los hombres sobre las mujeres.
Este último párrafo, en realidad opera como  una realidad iuris tantum, presumiendo  que este ha sido el motivo, mientras no se demuestre lo contrario. En la práctica, en muy pocas ocasiones se demuestra que en un acto de violencia en el que se den los requisitos de que mantengan o hubieran mantenido una relación de afectividad, y  la víctima sea mujer, el motivo no fue o estuvo influenciado por la visión machista del dominio sobre la mujer.
Por ello la doctrina ha venido considerando la violencia de género, como la manifestación de la discriminación y desigualdad de la mujer en las relaciones con el hombre como pareja.

Nuestros legisladores de profieran acabar con esta lacra de la sociedad a través de una regulación normativa, intensa y llena de garantías para las mujeres, víctimas de la violencia de género. Así la Ley Orgánica de 28 de diciembre de 2004 n 1/2004, de medidas de protección integral contra la violencia de género, culmina y desarrolla lo apuntado por el Código Penal de 1995. El cual acoge como manifestaciones de la violencia machista los siguientes tipos penales:

A) Violencia  de género física o psíquica.

Dentro de la cual se pueden distinguir claramente los artículos 153 y 173,2.

El primero, el 153, tipifica cualquier menoscabo en la víctima ya sea física o psíquicamente;  por l0 que no es necesario que se produzca lesión alguna, siendo en muchas ocasiones, suficiente para condenar al denunciado, con la declaración de la víctima, ósea con la única prueba de la testifical de la denunciante.

Estamos hablando de que este articulo castiga un hecho aislado, puntual y único, agravándolo que el mencionado acto se llevase a cabo en presencia de menores o utilizando armas o que se produzca en el domicilio común o en el de la víctima.

B) Cuando no se trata de un hecho puntual el que se va a juzgar sino una “conducta habitual” que tipifica el artículo 173,2.  Pero surge la cuestión de ¿qué se entiende por habitualidad? como en tantos casos hubo que esperar una Sentencia que delimitara que se entendía por habitualidad refiriéndose al aspecto concreto de la violencia doméstica, así la Sentencia del Tribunal Supremo del 20/12/1996 establecía el parámetro de habitualidad que consiste en: ” la repetición de actos de idéntico  contenido con cierta proximidad cronológica”.

En la práctica esto se traduce en dos actos de violencia graves o tres menos graves, siempre que se produzcan en un periodo de tiempo próximo.

Aquí debemos entrar a señalar un punto importante que suele causar bastante confusión y es que si alguien ha sido condenado por un hecho de violencia, si se puede contabilizar a los efectos de considerar la habitualidad en el maltrato. La contestación e que si, a pesar de que pudiera parecer que al haber sido condenado, por los mismos hechos, pueda ser utilizado para agravar la situación de una persona por lo que podría parecer que fuera contra el principio de ne  bis in idem.

Las Amenazas. coacciones y medidas cautelares en la violencia de género.

 

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