Régimen de visitas a los hijos

Se  trata un complejo derecho-deber, reconocido a favor del progenitor que no tenga la guardia y custodia de los menores, que sigue dándose en la casi absoluta totalidad de los casos pues la custodia compartida sigue siendo una quimera, pues bien este derecho-deber a favor del padre/madre no custodio y establecido por una  sentencia de separación, nulidad o divorcio.

Medidas paternofiliales
Medidas paternofiliales

El art.94 del Código Civil señala que “El progenitor que no tenga consigo a los hijos menores o incapacitados gozará del derecho de visitarlos, comunicar con ellos y tenerlos en su compañía” y el artículo 160 del Código Civil que “El padre y la madre, aunque no ejerzan la patria potestad, tienen el derecho de relacionarse con sus hijos menores, excepto con los adoptados por otro o conforme a lo dispuesto en resolución judicial”.

En estos procedimientos, para establecer el régimen de visitas  en los que intervienen menores o incapaces, debe intervenir el Ministerio Fiscal buscando siempre y por encima de los intereses de los padres, el beneficio o interés superior del menor sobre cualquier interés legítimo que pueda concurrir. Así se deduce lo que establece el  artículo 39.2 de la Constitución Española, de las normas del Código Civil y de los artículos 1,2 Y 11.2 de la Ley de Protección Jurídica del Menor, y lo establecen la Convención obre los Derechos de la Infancia, de 20 de noviembre de 1989, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que en su artículo 3.1 recoge el principio general del interés superior del menor, como premisa máxima a tener en cuenta por todas las instituciones, autoridades administrativas u órganos legislativos respecto de las medidas concernientes a la infancia, así como la Resolución de 29 de mayo de 1967 del  Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, a cuyo tenor “en todos los casos el interés de los hijos debe ser la consideración primordial, y más concretamente en los procedimientos relativos a la custodia de los mismos … “. De todo ello se desprende que el régimen de visitas no se configura como un propio y verdadero derecho del progenitor sino como un complejo derecho-deber de contenido afectivo dirigido no tanto a satisfacer los deseos de los progenitores sino el interés y las necesidades afectivas y materiales de la prole, de modo que las visitas están condicionadas en todo momento a que su determinación resulte beneficiosa para el menor subordinando su interés a todo lo demás. Por ello, el párrafo segundo del citado artículo 94 del Código Civil señala que “el juez determinará el tiempo, modo y lugar del ejercicio de este derecho, que podrá limitar o suspender si se dieren graves circunstancias que así lo aconsejen o se incumplieren grave o reiteradamente los deberes impuestos por la resolución judicial”.

de conformidad con lo señalado (artículo 94, párrafo primero) el derecho de visita comprende el de comunicación (por cualquier vía, como el teléfono, Internet, correspondencia, etc.), el de vistas “strictu sensu” (una serie de horas al día en el lugar que se señale, en su caso) y el de estancias (referido a la posibilidad de que el progenitor no custodio podrá tener a los hijos consigo más de un día con pernocta, de tal manera que los hijos van a vivir con él, algunos fines de semana o periodos vacacionales).