Reformatio in peius


La prohibición de la Reformatio in peius

El principio de la prohibición de la reformatio in peius despliega su alcance en los recursos, al estudiar el recurso presentado.

El principio de la prohibición de la reformatio in peius es que la sentencia que contesta al recurso no podrá perjudicar al apelante, para a continuación indicar el art 461 ” salvo que el perjuicio provenga de estimar la impugnación de la resolución de que se trate, formulada por el inicialmente apelado”.
Es jurisprudencia ampliamente expresada que el tribunal a la hora de conocer el recurso de apelación posee una amplísima facultad revisora pudiendo realizar un nuevo examen completo de la cuestión que motivo la sentencia en primera instancia, con el único limite de la prohibición de la reformatio in peius esto es que no agrave la sentencia ahora recurrida.
Como establece la sentencia de 10 de junio de 2005:” es doctrina reiterada de esta sala la de que la apelación otorga a la audiencia las más amplias facultades para la revisión de todo lo actuado, con los límites de la reformatio in peius y de la imposibilidad  de conocer o decidir los extremos que han sido objeto de impugnación”.
Sin embargo y como se asomaba más arriba, no cualquier empeoramiento de la situación inicial del recurrente es contrario al derecho a la tutela judicial efectiva que consagra el art. 24.1 de la Constitución sino solo aquel que resulte del propio recurso del recurrente, sin mediación de pretensión impugnatoria de la otra parte, y con excepción del daño que derive de la aplicación de normas de orden publico cuya recta aplicación es siempre deber del juez, con independencia de que sea o no pedida por las partes, sentencias del Tribunal Constitucional 15/1987, 40/1990, 153/1990, y 241/2000.