Candidato a Decano del Colegio de Abogados de Madrid

Ya se están planteando desde el gobierno el poner freno a las noticias de los telediarios que abren sus informaciones con los mal llamados desahucios (el desahucio es cuando un inquilino no paga el alquiler, en el caso de impago de hipoteca nos encontramos ante ejecuciones hipotecarias) con las imágenes de dolor que suponen y con los últimos suicidios el espectáculo es ya grotesco.

Pues es eso lo que pretenden; que su imagen no se vea más manchada de lo que ya está.

Con  poca finura habitual en cuanto al legislar, hablan de moratorias, de paralizar los desahucios, de la dación en pago, incluso con carácter retroactivo.

El problema es que los males de nuestra economía en estos momentos son los bancos, mejor dicho su debilidad, y en la situación actual, de un plumazo, reducir notablemente sus activos, puede generar un hundimiento aún más grave si cabe de la economía.

La situación en la que se encuentra e consumidor, de hipotecas en este caso, es lamentable. Ya comentábamos, como hasta los jueces e estaban quejando de que dictaban a diario sentencias que si bien son totalmente ajustadas a derecho son de una injusticia profunda al conseguir que un banco se quedara con el dinero que una familia hubiera entregado por una vivienda, con la vivienda en si y con un crédito contra la familia para terminar de cobrar vivienda de la que ya no podían disponer.

Los jueces se han manifestado al respecto, incluso algún Colegio de Abogados, sin embargo el Colegio de Abogados de Madrid, el mayor de España y creo que de Europa no opina, su Decano, no opina. Están llamados los abogados de Madrid para elegir Decano el próximo 18 de diciembre, la relección del actual Decano es poco probable, y aun así, no se decanta ni posiciona, Y desde un primer momento, dio la sensación que el señor Hernández-Gil se había tomado el decanato como una meta en sin misma, como el fin de un camino, que una vez alcanzado, ya no es necesario hacer nada más, como que ocupar ese puesto es ya suficiente, para el y los colegiados,

La otra tarde acudí a una reunión de trabajo que daba el señor Cremades que se presenta a estas elecciones en la que exponía cual sería su línea de actuación, pues huía de hablar de programa, al considerar que  se podía comprometer a nada pues no sabía que situación se encontraría. Me pareció el señor Cremades una persona ambiciosa