LA COMPETENCIA TERRITORIAL DE LOS JUZGADOS

El criterio de atribución de la competencia según el lugar lo constituye el territorio mediante el cual se determina qué órgano judicial en concreto, de entre pluralidad de los del mismo grado, va ser el competente para el conocimiento de un determinado conflicto penal en su primera o única instancia.

La existencia de un criterio territorial de determinación de la competencia  encuentra su justificación en la existencia de una pluralidad de órganos de la misma clase, que actúan la potestad jurisdiccional a lo largo de todo el territorio nacional, que a estos efectos se divide en Comunidades Autónomas, Provincias, Partidos Judiciales y Municipios (art. 30 LOPJ).

En efecto, tal y como ya se ha señalado, con la sola excepción del Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, que son órganos únicos y extienden su jurisdicción sobre todo el territorio nacional, los demás órganos integrantes el orden penal lo hacen en el ámbito territorial de cada una de las Comunidades Autónomas (Tribunales Superiores de Justicia), en la demarcación territorial de una Provincia (Audiencias Provinciales, Juzgados de lo Penal, de Menores y de Vigilancia Penitenciaria), en la de un Partido Judicial (Juzgados de Instrucción) o, por último, en la de un Municipio, salvo que éste sea cabeza de partido (Juzgados de Paz).

Los criterios a través de los cuales se determina el órgano territorialmente competente para el conocimiento de un proceso penal reciben la denominación de «fueros», que pueden ser sistematizados en preferente y subsidiarios.

¿CUÁL ES EL FUERO PREFERENTE?

El fuero de aplicación preferente es el del lugar de comisión del hecho delictivo «forum commissi delicti»). Así lo establece, con carácter general, el art. 14 LECrim, que atribuye a los Juzgados de Paz, del lugar en que se hubieren cometido, el conocimiento de determinadas faltas; al Juez de Instrucción, del partido en que el delito se hubiere cometido, la instrucción de las causas; a los Juzgados de lo Penal y a las Audiencias Provinciales, de la circunscripción donde el delito hubiera sido cometido.