OFFENDERS

Un tema que no se toca en ninguna reforma de la JUSTICIA es  la posibilidad  de disponer una lista de los delincuentes al estilo de los offenders en Estados Unidos.

Si estamos de acuerdo en que existen patologías que no se curan nunca, como por ejemplo  ciertas conductas pedófilas, y también es cierto que este tipo de delincuentes (en su inmensa mayoría, por no decir en la totalidad, hombres)  no pasan toda su vida en la cárcel, aprovechando las muevas tecnologías, ¿porqué  no podemos tener datos cuando llegamos a vivir a un barrio, si existen este tipo de delincuentes que son peligrosos? .

En este sentido, la concepción que tiene el estadounidense, tan mal entendida en Europa,  en el sentido de que exige al Estado que ya que éste no puede garantizar su seguridad, al menos le deje dotarse al particular de los medios para defenderse el mismo, el que el Estado no lo haga así, es para ellos como la labor de aquél que sujeta a la víctima para que no puede defenderse mientras otro le pega. No justifico ni comparto esta visión, pero la comprendo y por eso aquí la expongo.

A modo de curiosidad en uno de esos portales de internet en los que se puede consultar acerca de si existen delincuentes en los alrededores, en su exención de responsabilidad dice: “Descargo de responsabilidad: Este programa de mapas no incluye los delincuentes cuyas direcciones no están actualizadas debido a la muerte delincuente (en espera de la documentación para la eliminación), el encarcelamiento, el estado de fugitivo, o el traslado a otro estado.  El programa incluye todos los delincuentes cuyo estado se muestra como “activo” de la agencia de registro.  Los ciudadanos con información de un delincuente sexual registrado que tiene una dirección que es diferente de lo que aparece en este sitio puede comunicarse con el Registro de Delincuentes Sexuales.