Robo

Robo con fuerza en las cosas

El delito de robo podría definirse como  el apoderamiento  de cosas  ajenas que son muebles, con intención de  lucro por parte de aquél que se hace con la cosa, utilizando  fuerza  de algún tipo de los que se prevén en la ley, o utilizando violencia o intimidación en las personas.

El delito de robo vendría a ser una especie  de hurto (véase “Hurto”) agravado por  concurrir esos medios de fuerza en la comisión de los hechos.

La razón del porqué un mayor castigo en el caso del robo que en el del hurto estaría en la mayor peligrosidad de quien lo comete  al llevar a cabo actos con el fin  y sortear los cuidados especiales que el propietario o poseedor de la cosa ha puesto para protegerla.

El robo como delito tiene dos modalidades que son el robo con fuerza en las cosas y el robo con violencia o intimidación en las personas.

A diferencia del hurto que es delito si sobrepasa el valor de la cosa sustraída los 400 euros (artículos 234 y 235 del Código Penal) y es falta si no sobrepasa ese valor (artículo 623.1 del Código Penal), el robo es siempre delito sea cual sea el valor económico objetivo de la cosa objeto del delito.

El robo se regula en el Capítulo titulado “De los robos”, dentro del Título XIII rubricado “Delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico”, artículos 237 a 242, siendo precisamente en éste primer artículo donde se pone de manifiesto las dos clases de robo, el robo con fuerza en las cosas y el robo con violencia o intimidación en las personas, al considerar el Código Penal: “Son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder al lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las personas”.

EL ROBO CON FUERZA EN LAS COSAS

El robo con fuerza en las cosas se encuentra regulada en los artículos 238 a 241 del Código Penal, y lo primero que es preciso destacar es que cuando el Código Penal castiga como robo emplear fuerza en las cosas para cometer la sustracción, este concepto de “fuerza” es un concepto jurídico penal que no coincide con el concepto que se pueda tener en “física” o en el sentido más común de la palabra fuerza. Ahora bien, no todas fuerzas en las cosas para cometer una sustracción hace que los hechos sean robo, es necesario que la fuerza en las cosas sea típica (contemplada en el Código Penal).

Dentro del denominado robo con fuerza en las cosas encontramos. Por un lado el tipo de delito que podemos denominar como  básico y otro en el que trataremos unos supuestos agravados en los que el Código Penal prevé una penalidad  superior para el caso de concurrir ciertas circunstancias  que se establecen.

  1. Delito básico de robo

En su forma básica la pena prevista para el delito de robo, según dispone el artículo 240 del Código Penal, es la de uno a tres años de prisión.

Sólo es robo con fuerza en las cosas cuando se da la concurrencia en la sustracción de determinados tipos de “fuerza” en las cosas, los previstos en el Código Penal en los artículos 238 y 239, Y son los siguientes:

Escalamiento: por escalamiento ha de entenderse subir, trepar, trepar  con escala a un lugar elevado. El Código Penal de 1932 definió esta circunstancia como  “la entrada en el lugar del robo por una vía que no fuera la destinada al efecto”, definición que puede ser aceptable. No requiere fuerza física especial, sino sólo la necesaria, pero que suponga un cierto esfuerzo. Serían supuestos incluibles en esta circunstancia, saltar un muro de una finca de dos metros de alto, encaramarse a una ventana subiendo por un canalón, aprovechar una ventana abierta, pero que no esté a ras de suelo o que permita la entrada sin esfuerzo alguno.

Rompiendo la pared, el techo, suelo o una puerta, ventana o similar

La doctrina denomina esta circunstancia como supuesto de fractura exterior o inmobiliaria. Igual que el escalamiento, exige la entrada del exterior al interior del lugar cerrado en el que está la cosa de la que se pretende apoderar el autor. Tampoco precisa una fuerza física especialmente intensa, siendo suficiente con desplegar la necesaria para lograr el objetivo. Se establece que puede ser cualquier rompimiento para acceder al interior del lugar cerrado, que tanto puede tratarse de una casa, como un  vehículo cerrado. Es preciso, eso sí, que la fractura sea medio para la sustracción. No será robo si esa fuerza es posterior al apoderamiento, por ejemplo para huir del lugar. Los daños producidos para el acceso y la sustracción quedan subsumidos en el delito de robo, no constituyendo infracción penal aparte. Tampoco sería fuerza en las cosas  si la fuerza empleada se hace en la cosa misma, como por ejemplo forzar o quebrantar el sistema de cierre  de seguridad dela columna de dirección de un automóvil, que se considera fuera  en la cosa y no fuerza hacia la cosa, por lo que  sería hurto y no robo.

Rompimiento de  muebles, cajas cerradas, arcones, baúles cerrados o sus cerraduras o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento por cualquier medio  de sus claves para sustraer lo que se encuentre en su interior, sea en el lugar de robo o fuera del mismo (una caja fuerte que es llevada a otro lugar con el fin de llevar a cabo su apertura).

La  llamada fractura interna por la doctrina, al igual que la anterior, exige que se violente una cosa mueble, susceptible de transporte, que contuviere en su interior la cosa que se pretende sustraer. Es, por tanto un acceso de un continente a un contenido, como es requisito común a este tipo de robo. No se considera fuerza en las cosas cuando esa fuerza es el medio de apertura natural del objeto. Por ejemplo, la rotura de un cerdito de barro para sustraer lo que hay en su interior que no tiene otro medio de apertura que esa rotura.  No sería fuerza en las cosas cuando la  fuerza se hace en la cosa misma. . Por ejemplo, romper el sistema de seguridad de cadena de una motocicleta es fuerza en la cosa misma y no hacia la cosa, por lo que sería hurto y no robo.

Usando llave falsa   robo con fuerza

El concepto de llave falsa a efectos penales es funcional, es decir, es llave falsa Iodo artilugio que puede abrir un cierre mecánico o incluso electrónico, aunque no se trate de una llave una llave propiamente dicha.

El propio Código Penal enumera en el artículo 239 supuestos que se consideran llave falsa por poder ser dudosos y sin una previsión específica podría plantear problemas su inclusión. Así establece que son llave falsa:

–          Las ganzúas u otros instrumentos análogos;

–          Las llaves legítimas perdidas por el propietario u obtenidas por un medio que constituya infracción penal;

–          Cualesquiera otras que no sean las destinadas por el propietario para abrir la cerradura violentada por el reo.

–          Se consideran llaves las tarjetas, magnéticas o perforadas, y los mandos o instrumentos de apertura a distancia. Inutilizando sistemas específicos de alarma o guarda Incluido en el Código Penal por la realidad social de la, cada vez, más numerosa implantación de estos sistemas de protección puestas por los propietarios, podría incluirse perfectamente en los supuestos analizados de fractura o de uso de llave falsa, sin embargo se ha previsto expresamente para evitar dudas interpretativas.

  1. Delitos agravados de robo

Quien lleve a cabo el tipo agravado podrá ser castigado con la pena de dos a cinco años ya vista.

Cuando se sustraigan cosas de valor artístico, histórico, cultural o científico.

Cuando se trate de cosas de primera necesidad o destinadas a un servicio público, siempre que la sustracción ocasionare un grave quebranto a éste, o una situación de desabastecimiento.

Cuando revista especial gravedad, atendiendo al valor de los efectos sustraídos, o se produjeren perjuicios de especial consideración.

Cuando ponga a la víctima o a su familia en grave situación económica o se haya realizado abusando de las circunstancias personales de la víctima.

b) Cometiendo los hechos como robo en casa habitada, locales abiertos al público o en cualquiera de sus dependencias. Se trata de un delito complejo porque encierra en él, en realidad, dos hechos por separado delictivos, como es por un lado un robo con fuerza en las cosas y por otro lado un delito de allanamiento de morada (véase “Allanamiento de morada”)

robo en casa habitadaConcepto de casa habitada

El concepto de casa habitada coincide con el concepto de morada, es decir, el lugar en el que la persona desarrolla su vida y tiene sus secretos. Es un concepto funcional, pues se considera casa habitada todo albergue que constituya morada de una o más personas, aunque accidentalmente se encuentren ausentes de ella cuando el robo tenga lugar. Incluye no sólo las viviendas sino también las caravanas si allí se desarrolla la vida de la persona, e incIuso una furgoneta, la condición es que alguien viva en aquél lugar: Como hemos visto el Código Penal no exige que de uso en el momento en que se produce el robo, se encuentren dentro los moradores, pero esa falta de moradores ha de ser accidental.

Las segundas viviendas, o viviendas de verano o de fin de semana no pueden incluirse en el concepto, si son utilizadas con éste fin sin embargo una vivienda que es utilizada, por ejemplo todos los años durante los meses de julio y agosto si se realizara el robo en ella uno de estos meses si  podría incluirse este tipo de viviendas.

Concepto de dependencias

Se consideran dependencias de casa habitada o de edificio o local abiertos al público, sus patios, garajes y demás departamentos o sitios cercados y contiguos al edificio y en comunicación interior con él, y con el cual formen una unidad física, como pueden ser garajes, trasteros, despensas, etc,

Concepto de edificio o local abiertos al público

Siempre se han incluido en este concepto los edificios oficiales de cualquier naturaleza civil o militar, o incluso edificios privados en los que se realizan funciones públicas como colegios, etc,

En cuanto a los locales privados se necesita que exista una licencia de “apertura administrativa”, esto es que el local pudiera estar abierto al público, y que realmente lo esté en el momento que se realiza el robo, pues se entiende que la norma de lo que pretende evitar el riesgo que supone que el autor pueda encontrarse personas en el interior del local a las que pudiera llegar a atacar.