Cuándo entiende nuestro sistema que existen lesiones.

Nuestro sistema establece distinto castigo dependiendo del daño corporal causado,

éste daño en algunos casos se puede entender  delito si lo procucido es una lesión, pero ¿qué se entiende por lesión?

LESIONES (ARTS. 147 y 148 CP)

El artículo 147.1º, párrafo primero, del Código penal castiga con pena de prisión de seis meses a tres años como reo del delito de lesiones, al que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su

integridad corporal o su salud física o mental, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento quirúrgico o médico, no considerando como tal la simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión, de tal manera que el artículo 617.1 del Código Penal reputa falta los hechos cuando se causan lesiones no definidas como delito según el anterior precepto. Imponiendo las penas de tres a seis meses de prisión o multa de seis a doce meses, según el punto 2º del señalado artículo 147, cuando las lesiones sean de menor gravedad, atendidos el medio empleado o el resultado producido.

Conducta delictiva que, además, que al tenor de lo señalado en el artículo 148.1º del Código Penal, podrá ser castigada con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido, si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado.

Así, por tratamiento médico puede entenderse aquel sistema que se utiliza para curar una enfermedad o para tratar de reducir sus consecuencias si aquélla no es curable. Existe ese tratamiento, desde el punto de vista penal, en toda actividad posterior tendente a la sanidad de las personas, si está prescrita por médico. Es indiferente que tal actividad posterior la realice el propio médico o la encomiende a auxiliares sanitarios, también cuando se imponga la misma al paciente, por la prescripción de fármacos o por la fijación de comportamientos a seguir (dietas, rehabilitación, etc.), aunque deben quedar al margen de lo que es tratamiento médico, el simple diagnóstico o la pura prevención médica (Sentencia de 2 de junio de 1994).

No obstante, se trata de una cuestión que ha de mirarse con mucho cuidado. La Lex artis es indicativa de una «necesaria actuación», porque las simples medidas de prevención no serán tratamiento médico propiamente dicho. De lo contrario quedaría en manos del facultativo, más o menos exigente, la presencia de un delito o de una falta, de la misma manera que tampoco puede quedar en manos de la víctima el decidir si se necesita, tras la primera asistencia, un tratamiento posterior, médico o quirúrgico (STS de 9 de diciembre de 1998, entre otras muchas).

Según reiterada jurisprudencia (entre otras, SSTS, S IIª 12/07/095; 12/12/96; 3/06/97) la sutura se considera tratamiento quirúrgico menor por cuanto tiene como fin restaurar o corregir una alteración orgánica producida por la lesión. Y, además, tales lesiones le fueron causadas con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, que como tal es un arma de las llamadas blancas para considerar apreciable la agravación del tipo.