Pensión de viudedad


La pensión de viudedad entre casados

El cónyuge supérstite o superviviente tiene por el hecho del matrimonio y la convivencia, que veremos más adelante, el  derecho a una pensión de viudedad, cuando el fallecido se encontrara en el momento de su muerte en situación de alta o situación que se asimile a la de alta y que durante los cinco años inmediatamente anteriores al fallecimiento hubiera cotizado  un  periodo de quinientos días. Cuando la muerte trae causa un accidente laboral o con motivo o causa en el trabajo, no serán necesarios los periodos de cotización señalados.

Cuando el fallecimiento se produjera con motivo de  de enfermedad común no sobrevenida tras el matrimonio, se exige, además que: el matrimonio se celebrara con un año de antelación, al menos o que existan hijos comunes. En caso de que estas circunstancias no sean plenamente demostrables, el viudo tendrá derecho a una pensión de viudedad por un tiempo determinado de dos años.

Además si el causante hubiera cotizado durante 15 años,  no es necesario que el finado se encontrara en situación de alta o asimilada.

En el caso de que al  momento del hecho acaeciente se encontrara el matrimonio en situación de divorcio o separación, se exigirán las mismas condiciones señaladas anteriormente, siempre que el supérstite no hubiera contraído nuevas nupcias o formado pareja de hecho.