Cuando durante la revuelta en Egipto de los opositores al ahora condenado Moubarak, se levantaron, se vió una primavera, un surgir de la conciencia, muchos de ellos fueron víctimas de la violencia ejercida desde el Estado. Por ello se ha condenado a su máximo responsable a cadena perpetua. Sin embargo, los mismos no están conformes con tal pena y exigen que sea condenado a la de muerte. realmente desde nuestro mundo se hace difícil la compresión de tal afán. La condena a prisión perpeua reúne, bajo nuestro prisma una carga suficiente de pena, por un lado, resarcimiento y evitación del peligro por otro. Es difícil, lo sé pero aquellos que repudiaban con tanta razón la muerte de manifestantes ahora exigen la muerte de otro ser humano. En realidad no fué primavera sino salir de un otoño para entrar en otro otoño.