Final del juicio rapido


Final del juicio rápido

Comenzó el momento de los informes.

El Ministerio Fiscal (mujer fiscal en prácticas) guapa, asustada, pues estaban presentes un fiscal más avezado y otra compañera, informó que no habían que dado acreditados los hechos…y que si la jurisprudencia y tal y tal. Yo pedí la condena por dos artículos del Código Penal, ya sin convicción, pues tal y como se había desarrollado el asunto, la actitud de la Juez y el informe de la Fiscal, no dejaban lugar a ser optimista. El abogado compañero de la defensa se lió un poco (es un civilista que se enfrentaba por primera vez en un caso penal, pues se había apuntado al turno de penal) pero hiciera lo que hiciera no condenarían a su defendido.

Efectivamente, su señoría encontró que no había pruebas suficientes para condenar al detenido, que incluso era muy dudosa que existiera una relación sentimental o análoga entre las dos partes.  Tenía toda la razón del mundo en este punto, pero me sorprendía que no fuera acusado ni condenado por las amenazas vertidas delante del abogado y el agente de la Guardia Civil.

Acabado todo salí a dar a noticia a mi defendida, estaba fuera pues no quería estar presente cuando declarara el imputado.

Le expliqué lo sucedido me puse a su disposición y me despedí. Eran las tres  y media de la tarde, llamé al compañero para contarle la derrota y sobre todo que el incidente en la puerta del cuartel de la Guardia  Civil en la que se produjeron las amenazas estando presentes él y el Guardia Civil no pude sacarle partido. A lo que el compañero de dijo que ese incidente nunca se produjo, que mi defendida había mentido. Me había engañado y yo que me creo con buen ojo para esas cosas, me lo tragué como un principiante.

En fin…