Los Abogados de hoy suelen caer en una especie de trampa del éxito, se les dice que el logro en el ejercicio del derecho un arma de doble filo. Los abogados suelen tener éxito por dedicarse a “una especialidad o área específica de la práctica.” El dilema del abogado, es que según terminan la carrera deben comenzar la especialización. El mundo jurídico aún requiere (y esperemos que dure) una mentalidad de perfeccionismo, pero, en le búsqueda del ejercicio perfecto la innovación es una de las víctimas identificadas. Sin embargo, otros sugieren que, si no puede soportar el fuego (de perfeccionismo), hay que salir de la profesión jurídica. Si la justicia no avanza, los abogados, en el estricto ejercicio de su trabajo, tampoco pueden.













